El éxito de una empresa ya no depende de su tamaño, ni de sus ventas. Repasamos las claves que toda empresa debe dominar para asegurar su éxito.

En un mundo cada vez más volátil, incierto, complejo y ambiguo (VUCA en inglés) es necesario profesionalizar todos los aspectos claves de una organización. A continuación enumeramos 8 aspectos claves que toda empresa debe dominar para considerarse exitosa.

  1. El Contexto: Comenzar con el marco de referencia adecuado es el puntapié inicial para ubicar a la organización en el ambiente que lo rodea. En primer lugar, es necesario una mirada introspectiva, donde cada empresa debe reconocer en qué etapa se encuentra actualmente. Una empresa en etapa de emprendimiento difiere sustancialmente de aquellas que se encuentran en una etapa de complejidad; No solo por su estructura, sino por la tipificación de sus problemas, su cadena de producción y sus procesos internos, entre otros. En segundo lugar, la mirada externa resulta un factor clave para entender el entorno económico y social, el mercado, sus competidores y las tendencias del sector en el que interactúa. El desafío no solo es obtener toda la información posible, sino en analizar exhaustivamente y diagnosticar asertivamente el contexto.
  1. El Propósito: Es la razón de ser de la empresa, su alma. La declaración de su Misión, Visión y Valores resultan un factor crítico. Saber qué es lo que hacemos, cómo lo hacemos, para quién lo estamos haciendo, que queremos conseguir y porqué, son los planteos más importantes que cualquier organización debe hacerse. Poseer, comunicar, desarrollar y trabajar en base a un propósito, es una de los instrumentos de dirección más poderosos en el ámbito empresarial. ¿Mis empleados conocen el propósito de la Empresa? ¿Se sienten identificados? ¿Están de acuerdo? Es, quizás, una de las variables más intangibles en el mundo de los negocios, pero todos conocemos la potencia que tienen los equipos comprometidos con una idea.
  1. La Estrategia: Según Michael Porter, “diseñar la estrategia de una empresa, es definir cómo la empresa va a diferenciarse del resto de sus competidores, aportando un valor que se perciba como superior por parte de los clientes a los que sirve”. Aquí, el o los dueños, accionistas, equipo directivo o integrantes del ápice estratégico deben tomar decisiones. Son los protagonistas que le darán el rumbo a la organización y la impulsarán hacia su propósito por el camino que ellos decidieron tomar. Como vimos en el punto anterior, estos protagonistas necesitarán de los mejores actores de reparto para que la película sea un éxito.
  1. Los Clientes: Existen dos estrategias bien definidas, mantener y fidelizar a los clientes actuales o captar nuevos. Si bien la primera suele resultar más fácil y económica, casi todas las empresas tienden a invertir muchos recursos para atraer a nuevos clientes. Pero lo crítico no es la estrategia a seguir, sino partir desde la perspectiva adecuada. Las empresas exitosas piensan y toman decisiones bajo la perspectiva del Cliente. Quienes sepan interpretar lo que quiere el cliente, tendrán la mitad de la batalla ganada.
  1. Las Finanzas: El éxito de la empresa no se puede comprar con amor, es importante gestionar eficaz y eficientemente la rentabilidad de la empresa. Pero es aún más importante la planificación y presupuestación financiera y patrimonial; También, disponer de un flujo de fondos saludable, gestionar los activos y revisar el estado de pérdidas y ganancias para hacerle frente al impacto de la economía, el consumo y la presión tributaria. El empresario moderno debe tener cultura financiera para tomar las mejores decisiones en términos de inversión y crédito. El problema no es hacer dinero, es mantenerlo.
  1. La Operación: El éxito operativo se consigue a través de tres variables. En primer lugar, el Proceso Administrativo como principal herramienta para aprovechar al máximo los recursos humanos, técnicos, materiales y de cualquier otro tipo con los que cuenta la organización. Se trata de un flujo continuo e interrelacionado de las actividades de planeación, organización, dirección y control, desarrolladas para lograr un objetivo en común. En segundo lugar, una Cadena de Suministro de excelencia. Materia prima, proveedores, producción, venta y logística trabajan como el motor que impulsa a la empresa. Y por último, el impacto que la tecnología y los sistemas ejercen en el corazón de la organización. Instaurar una filosofía de mejora continua en estas tres variables hacen que una empresa se encuentre en la búsqueda incansable de la eficacia y eficiencia operativa.
  1. Las Personas: La gestión eficaz del Capital Humano es una de las actividades más complejas que enfrentan los empresarios y las organizaciones. Seleccionarlos, formarlos, motivarlos, retenerlos, desarrollarlos y cuantificar su generación de valor siempre son un desafío. En los inicios de la empresa, los fundadores son quienes transmiten los valores, creencias, actitudes y conductas que consolidan una determinada cultura. Como consecuencia, ellos son los máximos responsables de la cultura instalada, del liderazgo ejercido y, en consecuencia, del clima organizacional existente. Inevitablemente, cuanto más grande se vuelve la empresa, más lejos están de la gente. Y es aquí donde comienza el mayor desafío, cuando los fundadores delegan en sus líderes la gestión de las personas.
  1. La innovación: Todos sabemos que al cabo de un tiempo, una Empresa que no se adapta, desaparece. La innovación, en consecuencia, consiste en utilizar el conocimiento para construir un nuevo camino que lleve a la organización a una determinada meta. No siempre la innovación está relacionada con la tecnología, ya que se puede innovar en productos, mercados, modelos de negocio, servicios, procesos, entre otros. Lo importante de la innovación no son las “lluvias de ideas”, sino la implementación exitosa de, al menos, una idea.

Al final de cuentas, es común relacionar el éxito de una empresa con los resultados obtenidos, su valuación patrimonial, su rentabilidad o su Market Share. Pero pensar en términos cuantitativos no lo es todo. El éxito de una empresa ocurre si esta logra los objetivos que establecieron para ella sus fundadores. No hay éxito sin misión cumplida, ni misión cumplida sin éxito.

ciafix

Author ciafix

More posts by ciafix

Leave a Reply

WhatsApp chat